¿Qué entendemos por pasado? A la sucesión de acciones y/o situaciones que comenzaron y terminaron en un momento específico, eventos que ya han concluido. No existe forma ni manera de volver a experimentar el día de ayer; así como tampoco podemos viajar en el tiempo a épocas remotas.
¿Cuántas veces hemos vivido situaciones personales vergonzosas o dolorosas, arrepintiéndonos de no haber actuado o respondido adecuadamente? ¿Cuántos pérdidas hemos tenido? Existe una infinidad de casos; entre las más comunes podemos citar las ocasionadas por abandono, fallecimiento, empleo, vivienda, bancarrota, por la pérdida de una extremidad, la amistad de alguien que apreciábamos mucho, el amor de nuestra pareja, entre otras. Algunas personas se aferran a situaciones pasadas sin poder comprender el porqué les tocó vivir esa tragedia.
Psicólogos, psiquiatras, y especialistas en salud mental, acompañan a las personas que atraviesan pérdidas dolorosas; quienes dependiendo de la magnitud del evento y las características personales de cada quien, implementan diferentes terapias y estrategias en los pacientes que propicien cambios de conducta favorables y conduzcan a mejorar la calidad de vida del afectado, aceptando lo que irremediablemente no podemos cambiar ni volver a ser.
En este sentido, la Programación Neurolingüística (PNL), se refiere al conjunto de modelos, habilidades y técnicas que se centran en explicar cómo la mente (neuro) interpreta la realidad a través del lenguaje (lingüística) para influir en el comportamiento y las emociones, con el fin de obtener resultados positivos y mejorar la calidad de vida de las personas. Fue desarrollada en los ’70s por John Grinder y Richard Bandler.
La PNL nos permite comprender, cómo filtramos la información del mundo exterior a través de nuestros sentidos, y cómo las describimos a través del lenguaje. Dentro de las estrategias que usa la PNL, se encuentra el “reencuadre”, que consiste en cambiar la interpretación, pensamiento o experiencia para transformarlo de negativo a positivo, abriendo nuevas perspectivas o soluciones.
La idea central consiste en modificar la perspectiva desde la cual se observa una situación para cambiar su significado; permite pasar de una interpretación negativa, a una visión más empoderada y constructiva. Al ver un obstáculo negativo desde distintos puntos de vista, se pueden descubrir opciones y recursos que antes no se percibían. Por ejemplo; en el caso de una enfermedad, podemos enfocarnos en el apoyo de la familia, o en el tiempo de autocuidado, y la adaptación a la nueva situación. En lugar de decir “la selección sueca perdió por tercera vez la final”; podemos decir, “la selección llegó por tercera vez a la final”.
¿En qué experiencias cotidianas podemos emplear el reencuadre?