¿Qué es el tiempo? ¿Es lineal? ¿Cómo aprender del tiempo? Más allá de lo que muestran los relojes y calendarios; normalmente tenemos una aproximación consensuada para entenderlo “como una sucesión de eventos” donde consideramos al pasado como lo que ha sucedido (lo que no tiene probabilidad de volver a pasar), mientras que futuro es lo que no ha acontecido todavía; pero cuando ocurre en este preciso momento se convierte en presente.
El pasado permanece en nuestros recuerdos; el futuro se vuelve presente, y este último se convierte en pasado. La vida y nuestras experiencias ocurren en el momento presente. El tiempo visto así no es acumulativo; por eso las diversas corrientes del new age coinciden en afirmar que el presente es efímero y fugaz. De allí la útil recomendación de mantener el foco y la atención plena de todo lo que nos ocurre en el momento presente; en el aqui y en el ahora.
Sin embargo; según el lugar donde nos encontremos, considerando la cultura, valores, creencias y prejuicios con los que fuimos educados, los seres humanos tendremos una diferente concepción del tiempo. Autores como Henri Bergson y Edmund Husserl lo denominan “tiempo psicológico”, que no es más que la percepción subjetiva y la experiencia del tiempo, influenciada por la atención, la memoria y las emociones; muy diferente a la noción del tiempo cronológico. En función de nuestras prioridades y de nuestro estado emocional, podemos tener la sensación subjetiva de que el tiempo transcurre demasiado rápido, o por el contrario muy lento.
Bergson1 concibe el tiempo como la duración fluida y la conciencia de una vida interior; mientras que Husserl2 lo aborda desde la fenomenología como la estructura de la conciencia que retiene el pasado (retención) y anticipa el futuro (proyección) dentro del presente, creando una experiencia temporal unificada. El primero considera al tiempo psicológico como un flujo continuo, indivisible y vivido de la conciencia; donde pasado, presente y futuro se interpenetran en una continuidad vital. Para Husserl el presente vivido contiene una “retención” del pasado inmediato y una “proyección” del futuro, creando una experiencia temporal y dinámica dentro de la conciencia.
Es así como podemos tener la sensación subjetiva de que el tiempo transcurre con rapidez o lentitud. Tenemos la percepción de que el tiempo se acorta a medida que envejecemos, lo cual es útil para entender cómo afrontamos el día a día o revelarnos las dificultades que tenemos para gestionarlo. Una mujer embarazada, una persona privada de libertad, o en la cama de un hospital tienen entre sí concepciones muy diferentes del tiempo.
Si sientes que pospones las decisiones y actividades en el día a día, que el tiempo no te alcanza; o te encuentras con muy baja motivación para realizar tareas, o si te atraviesas situaciones inesperadas que ponen a prueba tus habilidades de afrontamiento y te sobrepasan, no dudes en buscar ayuda profesional.
(1) Teixeira, María Teresa: “La corriente de la conciencia y la teoría epocal del tiempo”. European Journal of Pragmatims and American Philosophy. III-1/2011. https://journals.openedition.org/ejpap/872#:~:text=39%20Para%20Bergson%2C%20as%C3%AD%20como,nota%20al%20pie.
(2) Maci, Guillermo A. “El tiempo psiquico”. Revista de la Universidad. SEDICI. https://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/132096/Documento.pdf?sequence=1&isAllowed=y#:~:text=Es%20decir%2C%20que%20la%20percepci%C3%B3n,de%20la%20conciencia%20de%20tiempo.&text=los%20temporales%20comprometen%20a%20la,necesario%20del%20decurso%20temporal%20irreversible.&text=El%20planteo%20del%20problema%20del,tiempo%20y%20su%20compleja%20problem%C3%A1tica.
(3) Gabinet Psicológic Mataró:https://gabinetpsicologicmataro.com/la-estructuracion-del-tiempo/#:~:text=Algunos%20autores%20nos%20ayudan%20a%20entender%20este,el%20funcionamiento%20del%20reloj%20(minutos%2C%20horas%2C%20segundos%E2%80%A6).