Las mujeres en contextos de crisis y emergencias humanitarias

Por su ubicación geográfica América Latina y el Caribe, resultan más vulnerables que otras regiones del planeta. Si se consideran los efectos adversos del cambio climático algunos paises se encuentran en un alto riesgo de desastres, sumado a los índices de violencia que imperan en la región cuyas consecuencias afectan a hombres, mujeres, niñas y niños de manera desigual.

Dos sismos consecutivos de 7.2 y 7.5 en la escala de Richter, se registraron en Venezuela el 24 de junio de 2026, a las 6:04 hora local. Según estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) sobre el impacto del segundo terremoto1, 9.2 millones de personas se encontraban en zonas de sacudida muy fuerte y fuerte; de los cuales 1.97 millones eran mujeres adultas menores de 50 años, mientras que 956.400 eran niñas, adolescentes y mujeres jóvenes.

Los terremotos y otros desastres de origen natural suelen tener efectos profundos en las comunidades al provocar pérdidas humanas, daños a la infraestructura, interrupción de los servicios públicos esenciales, y afectación a los medios de ingreso. En este contexto las mujeres, niñas, niños y personas con discapacidad, son quienes suelen enfrentar mayores barreras para acceder a recursos, protección, servicios y oportunidades económicas.

ONU Mujeres conjuntamente con cinco Organizaciones Lideradas por Mujeres (OLM) venezolanas, identificaron las siguientes necesidades, riesgos, y prioridades de las afectadas por los terremotos1:

  • Riesgos de protección: Violencia basada en género (VBG) y abuso sexual infantil que requieren acciones preventivas. Al no contar con suficiente disponibilidad de albergues y alojamientos seguros, se incrementa la probabilidad de sufrir violencia sexual, violencia basada en género, abuso o explotación sexual, y ser víctima de trata de personas.
  • Afectaciones en la salud mental y el bienestar psicosocial: Más allá de los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), se requiere atención especializada para mujeres, niñas, niños y adolescentes afectadas, así como para familiares de personas fallecidas, gravemente lesionadas o desaparecidas, y garantizar espacios de descanso y apoyo psicosocial para el personal humanitario de primera línea.
  • Crisis de cuidados: Las mujeres enfrentan las pérdidas humanas y materiales, así como también el incremento de responsabilidades de cuidado de niñas, niños, personas con discapacidad, y adultos mayores, configurando el principal obstáculo para el acceso a la asistencia y recuperación emocional y económica.
  • Acceso limitado a servicios de salud para mujeres: Garantizar insumos de salud sexual y reproductiva, atención a embarazadas, lactantes, tratamiento para personas con VIH, continuidad en la atención pre y postnatal, insumos de salud menstrual, lactantes, y sobrevivientes de violencia sexual; instalaciones de agua, saneamiento e higiene en los campamentos transitorios.
  • Limitada financiación y capacidad de organización local de las mujeres: Invertir en las organizaciones lideradas por mujeres no es sólo una medida de apoyo institucional, sino una condición necesaria para garantizar una respuesta humanitaria localizada, accesible y sostenible.

Independientemente de las causas que las originen, las mujeres y niñas resultan las más expuestas a sufrir los efectos negativos de las crisis humanitarias; en consecuencia, resulta imprescindible que las respuestas consideren “las características de los segmentos poblacionales afectados, incluyendo a mujeres y niñas como agentes de fortalecimiento de la resiliencia ante riesgos de desastres y cambio climático”.2 Es indispensable que las mujeres y niñas tengan acceso a la información, y desarrollen aptitudes que les aseguren oportunidades de subsistencia en contextos humanitarios.

Es de vital importancia potenciar a las mujeres y niñas como agentes de cambio tanto para el fortalecimiento de la resiliencia ante riesgos de desastres, como para la formulación y seguimiento de las políticas públicas y marcos normativos. El Proyecto Esfera3 para las respuestas humanitarias, goza de un amplio consenso por su enfoque basado en derechos centrado en las personas, el cual propone una serie de estrategias dirigidas a promover la participación conjunta de la población afectada, autoridades nacionales y locales en todas las etapas de las respuestas.

¿Contarán las mujeres venezolanas con todo el apoyo para salir más fortalecidas de la crisis humanitaria sobrevenida? ¿Es posible trascender del enfoque asistencialista y pasivo, a otro activo, empoderado y resiliente?

(1) https://lac.unwomen.org/sites/default/files/2026-07/unw_flash_update_venezuela_v4_dg_gw.pdf

(2) https://lac.unwomen.org/es/digiteca/publicaciones/2017/11/onu-mujeres-ante-los-contextos-de-crisis-y-emergencias

(3) https://www.acnur.org/fileadmin/Documentos/Publicaciones/2011/8206.pdf

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